La afinación de los órganos litúrgicos ha evolucionado a lo largo de los siglos, adaptándose a los cambios musicales y estéticos de cada época. Comprender los temperamentos históricos nos ayuda a apreciar cómo sonaba la música en diferentes periodos y cómo los organistas lograban ese carácter único en cada interpretación.
Afinación Pitagórica: el inicio medieval
Hasta finales del siglo XV, predominaba la afinación pitagórica, en la que las quintas eran perfectamente justas. Sin embargo, sus terceras mayores sonaban disonantes y se evitaban, acorde con la música predominantemente monofónica y las primeras polifonías basadas en quintas.
Temperamento Mesotónico: el sonido floreciente del Renacimiento
Con el auge de la música polifónica en el Renacimiento, la tercera mayor empezó a ser considerada consonante. Así surgió el temperamento mesotónico, que favorece terceras mayores más puras, usado ampliamente en los siglos XVI y XVII. Aunque limitaba ciertas tonalidades por su «quinta del lobo» disonante, ofrecía una belleza sonora singular.
Otros temperamentos históricos desequilibrados
Werckmeister
Creado por Andreas Werckmeister, favorece la música alemana barroca del siglo XVII con una afinación adecuada para Bach y sus contemporáneos.
Kirnberger
Desarrollado por Johann Philipp Kirnberger, alumno de Bach, ideal para piezas barrocas alemanas con un temperamento equilibrado.
Vallotti
Proveniente de Italia, adaptado en Inglaterra, adecuado para repertorios italianos e ingleses del siglo XVII, con coloraciones particulares en las terceras.
Pitagórico
La versión justa con quintas perfectas, usada para música antigua, adecuada para monodías y música sin terceras complejas.
Estos temperamentos son la base para entender la rica tradición sonora y estilística en los órganos litúrgicos históricos, aportando significado y autenticidad a la interpretación musical en templos y salas de concierto.